Friday, August 15, 2008

Sorpresa mediterránea


Siempre fui reacio a escaparme a lugares demasiados turísticos. Multitudes de gentes hablando diferents lenguas, comprando compulsivamente y experimentando las comidas locales en restaurantes atestados donde los sonidos estridentes de cubiertos y platos acompañan el gritrío de tres generaciones. Me escapé una semana a visitar a mis amigos a Palma de Mallorca y fue una sorpresa ver que en donde tienen el apartamento todavía uno puede hacer su propia isla en medio del Mediterráneo. Cales de Mallorca es un pueblito cerca de Mananacor, en la costa donde las hileras de chalets adosados se suceden por la costa rocosa y casi colgados sobre el mar azul intenso. Vista privilegiada de la terraza, buena temperatura, brisa salada del mar, amigos, un libro de verano y tiempo para apreciar lo pivilegiado de tener todo esto. Me apunto el año que viene.